Quiza me haya topado con alguna asi, quiza no ... pero creo que todos hemos soñado alguna vez con ella. Temiendola o quiza, quiza deseandola.
Mujer que fuma muerte
en lo alto de sus tacones,
a media noche, acosando
en su trampa eterna.
Los tatuajes de su piel
se mueven lejos de los ojos,
serpentinamente,
seductoramente,
trazan símbolos místicos
que atrapan a la presa,
no la dejan ir…
la acorralan, la engañan
y en una historia eterna
la retienen para ella,
hasta que
con un gesto despectivo
repetido infinidad de veces
- hasta el hastío -
abandona un pellejo arrugado,
sonrisa crispada en frente
y en la mirada
el saber masoquista
del placer del dolor
del orgullo de la humillación
de vivir en la muerte.